miércoles, 5 de junio de 2013

Historias excéntricas de matemáticos ilustres.

(Artículo escrito por Carmen C. y Sara H., alumnas de 3º C  para la revista del centro ÍTACA del mes de junio).

•    RENÉ DESCARTES (1596-1650) y la mosca  cartesiana.

            Matemático francés  fue el “inventor” de los ejes cartesianos: el eje de ordenadas y el eje de abscisas y pronunció   la célebre frase: “Pienso, luego existo”.

Debido a la fragilidad de su salud, debía permanecer mucho tiempo en cama, allí observó  los movimientos de una mosca por el techo de su habitación, y  pensó si  podría determinar, en  cada instante, la situación  de la mosca. Entonces, se dio cuenta de que si conociese la  distancia, del punto, del techo, donde estaba posada la mosca, a dos paredes  tendría en cada momento su posición exacta. Se levanto de la cama y sobre  un trozo de papel dibujó  dos rectas perpendiculares y comprobó que  cualquier punto de la hoja quedaba determinado, con precisión, por su distancia a los dos ejes,  acababan de nacer las coordenadas cartesianas de un punto y con ellas, la Geometría Analítica.

•    DAVID HILBERT (1862 – 1943), tenía miedo a volar.

Es el  matemático más influyente en el siglo XX,  gracias a los veintitrés problemas abiertos que propuso en 1900 en el  Congreso Internacional de Matemáticos celebrado  en Paris.

Siendo catedrático de la Universidad de Göttingen, tuvo que recibir en su casa  a un nuevo profesor, que al entrar, se quitó sombrero  antes de sentarse a conversar.  Pasado un tiempo, Hilbert, ensimismado en sus pensamientos, decidió que la visita había terminado, se levantó  tomó el sombrero del profesor y, cortésmente, se despidió saliendo de su propia casa.

En otra ocasión, le invitaron a dar una conferencia, sobre el tema que él quisiera, pero debía tomar un avión y él sentía miedo a volar. Tituló la conferencia “La demostración del último teorema de Fermat”. Hizo una exposición brillante que no tenía nada que ver con Fermat. Cuando le preguntaron  por qué había elegido ese título respondió: " ¡Oh! el título era solamente para el caso en que  el avión se estrellara,  así  ustedes,  pensarían que habría demostrado  tan importante teorema”.


•    POINCARÉ (1854-1912) el “ambidextro”.

Matemático francés que hizo importantes contribuciones en todas las ramas de las matemáticas y matemáticas aplicadas, desarrolló junto a Albert Einstein y Hendrik Lorentz la teoría de la relatividad restringida.
Tmbién escribió obras de divulgación científica de gran difusión.

Sus  alumnos, le  llamaban ambidextro, ya que  dibujaba tan mal con una mano como con otra.


 H. Poincaré es el autor de la célebre frase “La geometría es el arte de pensar bien y dibujar mal”.




•    DIRICHLET, muy vago para escribir.

Matemático alemán (1805-1859)  que ocupó la cátedra de  Friedrich  Gauss en la Universidad de Göttingen, y al que  no le gustaba escribir cartas. Se cuenta que cuando tuvo que notificar  el nacimiento de su hijo al padre de su mujer, le envió un telegrama con el texto siguiente:  “1 + 1 = 3”.



•    BERTRAND RUSSEL (1872-1970) ¡ demostró que él, era el Papa !

Fue matemático, lógico y obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1950.
En una conferencia cuando exponía que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa, le preguntaron :"Quiere usted decir que si 2 + 2 = 5 entonces usted es el Papa".
 Russel  procedió a demostrarlo del siguiente modo: "Si suponemos que 2 + 2 = 5,  entonces estará de acuerdo que si restamos dos a cada miembro de la igualdad, la igualdad se mantiene, es decir,  2 = 3. Cambiando de miembro los dos términos de la igualdad y restando 1 de cada lado, da  2 = 1.
 Como el Papa y yo somos dos personas y 2 = 1 entonces el Papa y yo somos uno, luego yo soy el Papa".


•    IGOR  TAMM (1895 – 1971), salvó su vida  gracias a las matemáticas.

Matemático y Premio Nobel de Física en 1958. Durante la revolución rusa,  fue confundido con un agitador  y  detenido por unos milicianos, mientras  declaraba  su inocencia, le preguntaron  a qué se dedicaba, al
responder que era matemático, el  jefe de los milicianos le formuló el siguiente problema: “Calcúlame el error cometido al aproximar una función arbitraria por un polinomio de Taylor de n términos”.

I. Tamm, tembloroso, dibujó con su dedo sobre la arena, el desarrollo de la fórmula. Al acabar, el jefe miliciano le echó un vistazo y ordenó que lo soltaran. Tamm contaba esta anécdota ya siendo premio Nobel y lamentando no haber  llegado  a saber quién era aquel jefe con conocimientos matemáticos.

•    JOHN VON NEUMAN (1903-1957) y el problema de la mosca viajera.

Al matemático  John von Neumann  le propusieron una vez el siguiente problema: “Dos trenes separados por una distancia de 200 km se mueven el uno hacia el otro a una velocidad de 50 km/h. Una mosca partiendo del frente de uno de ellos vuela hacia el otro a una velocidad de 75 km/h. La mosca al llegar al segundo tren regresa al primero y así continúa su recorrido de uno a otro hasta que ambos trenes chocan. ¿Cuál es la distancia total recorrida por la mosca?”

J. von Neuman respondió al instante: 150 km.

- “Qué raro – le respondieron - todos tratan de sumar la serie infinita de los vuelos de la mosca de uno a otro tren y tardan  bastante en dar la solución".
"No entiendo por qué es raro, así  es como lo he hecho" respondió Neumann.

La solución es fácil:  Como están a 200 km. y van a la misma velocidad, los trenes se encontrarán después de recorrer 100 km cada uno, en un tiempo de 2 h.
Por tanto la mosca estará volando de uno a otro durante dos horas, por lo que  recorrerá una distancia de 150 km, al ir a 75 km/h.


•    EINSTEIN (1879-1955) Y CHARLOT, una conversación entre genios.

Albert Einstein elogió, en cierta ocasión,  a  Charlie Chaplin, Charlot, con estas palabras: “Lo que siempre he admirado de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira”.  
Chaplin le replicó, “Lo suyo es mucho más digno de respeto; todo el mundo le admira y prácticamente nadie le comprende”.



•    NORBERT  WIENER (1894-1964),  incapaz de encontrar su casa.
Es considerado el “padre”  de  la cibernética.  El día en que su familia se mudó a otro pueblo cercano, su esposa le sugirió que  se fuese a  la Universidad, y así ella encargarse de la mudanza y le dio una hoja con la nueva dirección.


Wiener, utilizó  este papel para resolverle, por la otra cara, una duda a un  alumno, y cuando volvió a su casa, por supuesto a la antigua, y verla vacía, pensó que  le habían robado, luego recordó la mudanza, y no encontraba el papel con la dirección.
 Preocupado salió a la calle  y vio que una joven  se acercaba  a la que preguntó:
- Perdone joven, pero es que yo vivía aquí antes y no consigo recordar...
- No te preocupes papá, mamá me ha mandado a recogerte.